miércoles, 12 de septiembre de 2012

España en democracia, el ayer, el hoy y el ¿mañana? (IV)


¿Dónde podemos llevar a la actual España?

Con la finalidad de justificar nuestros planteamientos y hacerlos más comprensibles vamos a utilizar la metáfora futbolística. (El fútbol tiene una triple vertiente de juego deporte, entretenimiento – espectáculo y modelo de vida social. Esto se desprende claramente de obras como Cuentos de Fútbol).

Como por todos es sabido, hace unos ocho años nuestra selección era mediocre como hoy es nuestra circunstancia socioeconómica. En aquel momento, el nuevo seleccionador propuso lo que él denominó “una gran sentada”. Sin saberlo, lo que Luis proponía no era sino el acometimiento de un proceso de reflexión estratégica en el que participarán todos los agentes (jugadores, dirigentes, prensa, entrenadores) del fútbol patrio con la finalidad de apostar y definir un modelo claro para competir.

Dada la situación actual eso es lo que necesariamente precisa no sólo nuestro país sino también, e incluso en mayor medida, nuestro sistema democrático.

En primer lugar es necesario arrancar de raíz lo que César Molinas (Publicará en 2013 el libro ¿Qué hacer con España?, (artículo resumen publicado en prensa)) denomina “élite extractiva”. En eso se ha convertido la clase política española. En las últimas décadas la clase política patria “ha desarrollado un sistema de captura de rentas, que se sitúa por encima del interés general de la nación (…) ellos son los principales responsables de la burbuja inmobiliaria, del colapso de las Cajas de Ahorro, de la burbuja de las energías renovables y de la burbuja de las infraestructuras innecesarias. Todos estos procesos han llevado a España a los rescates europeos, resistidos de forma numantina por nuestra clase política porque obligan a hacer reformas que erosionan su interés particular. Una reforma legal que implantase un sistema electoral mayoritario provocaría que los cargos electos fuesen responsables ante sus votantes en vez de serlo únicamente ante la cúpula de su partido. Esto daría un vuelco muy positivo a la democracia española y facilitaría el proceso de reforma estructural."


Borrell, el candidato que no pudo ser

Hijo de un panadero, nacido en la Puebla de Segur (Lérida). Ingeniero Aeronáutico por la Universidad Politécnica de Madrid, Doctor en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid y Catedrático en excedencia de Matemáticas Empresariales por la misma universidad. Trabajo además durante siete años en una importante empresa del sector petroquímico español. Asimismo, Borrell es capaz de comunicarse con fluidez en cuatro lenguas: catalán, castellano, inglés y francés.

Tras una rebelión de la bases del PSOE en 1999 fue elegido candidato oficial a las elecciones de 2000. Borrell cuando se expresaba a cerca de la teoría política, emitía un sistema de señales que se resumía en cuatro puntos clave: izquierdismo, experiencia en el gobierno, rigor intelectual e independencia con respecto al aparato de partido. Estos cuatro aspectos que eran los que cautivaron a las bases socialdemócratas, también eran los que  hacían difícil su supervivencia como candidato. No en vano, el socialismo democrático o socialdemocracia atravesaba entonces en la esfera mundial una de sus peores crisis de identidad. De prosperar los criterios de Blair y Giddens, el profeta de la tercera vía, corría el peligro de incluso dejar de llamarse socialdemocracia. 

Además, digámoslo claro, Borrell no respondía ni representaba ningún prototipo asumido por el ciudadano común dentro del catálogo de la fauna política patria: ni era el ogro comelotodo a lo Fraga, ni el vendedor de burros tuertos a lo Felipe, ni el viejo zorro a lo Carrillo, ni el mensajero sacrificado y providencial a lo Suárez, ni el ayatolá mesaico del futuro a lo Anguita. También se alejaba de la rigidez y el aspecto de un inspector de Hacienda o de un novio lento que transmitía Aznar. No tiene el aspecto de empollón sabelotodo y pedante que transmite Rajoy, ni tampoco la apariencia bobalicona y un tanto blanda de Zapatero. Por último, en caso de haber sido candidato y posteriormente presidente no hubiera necesitado intérprete alguno en sus encuentros con otros mandatarios, condición según parece necesaria en nuestro país para llegar a la presidencia del Gobierno.

Finalmente, los medios afines al PP ante la amenaza clara que suponía y las fuerzas oficialistas del propio PSOE (representadas fundamentalmente por Almunia, González y Solana) se ocuparon de descabalgarlo de la candidatura a la presidencia del país.

Bueno, ¿y el futuro?

Según Víctor Hugo “el futuro tiene muchos nombres, Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes, es la oportunidad”.

España, a pesar de la situación, sigue siendo un país muy rico culturalmente. Pese al considerable deterioro del capital humano acaecido tras y debido fundamentalmente a la implantación de la Logse y a la proliferación del circo televisivo que ha derivado en que muchos adolescentes respondan que de mayor simplemente quieren ser famoso, estamos en disposición de la dotación de capital humano más competitiva y preparada académicamente de la historia de nuestro país.

Volviendo a la comparación futbolística, al igual que hace diez años muchas de nuestras promesas salieron fuera a otras ligas porque no tenían sitio en equipos patrios o no se sentían lo bastante valorados, nuestra gente debe de salir fuera siempre por supuesto con miras e ilusión de alcanzar el éxito y regresar cual Fábregas, Piqué o Alonso a puestos relevantes en organismos y organizaciones relevantes.

Asimismo, el sistema electoral debe ser reformado y los distintos agentes sociales deben de “parir” una planificación socio económica consensuada para nuestro país. Tanto políticos como sindicatos, empresarios, trabajadores y ciudadanos en general deben ser conscientes de esta necesidad a fin de evitar un fractura social que acabe con la estabilidad residual que aún hoy presenta la sociedad española. Se debe establecer una hoja de ruta o un programa “España 2030”. Dentro de dicho programa, deben establecerse 5 planes trienales (2012–2015, 2015-2018, 2018-2021, 2021-2024,2024-2027 y 2027-2030) a fin de corregir posibles desviaciones sobre esa hoja de ruta marcada.

Nuestros mandatarios deben definir cuatro o cinco sectores estratégicos (por ejemplo, Turismo, Logística, Industria Náutica y de Automoción, Industria Agroalimentaria, Sector de la Energías Renovables), crear las condiciones legales idóneas para un desarrollo competitivo de los mismos (no basado en subvenciones y prebendas) y apostar por una formación de su capital humano enfocada a dichos sectores. Por supuesto, se debe de seguir incentivando la I+D +i, y sobretodo el aprendizaje del inglés. (Ya hace años se debió de hacer una campaña para concienciar a las familias de la importancia del dominio del inglés. Se debió establecer un número de horas obligatorias en las que las cadenas televisivas debían emitir únicamente programación en inglés, subtitulada en inglés y(o en español. Además se debió de limitar el número de películas dobladas al castellano)

Para finalizar, porque creo que aún no lo he mencionado, se debe de eliminar las duplicidades del sector público y establecer un sistema de remuneración mixto (fijo + incentivos por objetivos) para el funcionariado tal y como ocurre en los países escandinavos.

lunes, 10 de septiembre de 2012

España en democracia, el ayer, el hoy y el ¿mañana? (III)


¿El futuro?
Desde la simple perspectiva de un ciudadano que aplica el sentido común, y sin la potestad y la responsabilidad, aunque también sin las remuneraciones y las prebendas que supone ejercer el poder político en España, resulta mucha más fácil proponer recetas para mejorar la situación económica y social de nuestro país. Asimismo, indicar que, al menos esa es mi opinión, resulta mucho más sencillo diseñar y proponer estrategias que implantarlas o ponerlas en práctica a través de la toma de decisiones operativas.

España pienso que carece de una estrategia o gran planificación económica a medio plazo. Me temo que esto viene ocurriendo aproximadamente desde hace unos 20 años. Desde la gran reconversión industrial emprendida y llevada a cabo, con una intensidad que creo que debió ser aún mayor, durante la primera etapa del PSOE en el gobierno. Aquella reconversión resultó fundamental para la modernización del país y el desarrollo de grandes empresas españolas punteras en la escena internacional. (Indra, Typsa, Ineco, Inditex, Panda, CAF, Pyro studios…..).
Esta carencia me resulta muy chocante considerando que España, país que actualmente ocupa el número 23 en el Índice de Desarrollo Humano que elabora Naciones Unidas, la sufre mientras que un país que conozco relativamente bien como Omán, que ocupa el lugar 89 del mencionado índice, no la sufre. Esta circunstancia reviste la actual situación de nuestro país de una gravedad enorme ya que está demostrado empíricamente que ninguna economía consigue triunfar sin una gran planificación.

La realidad económica mundial actualmente se divide en cuatro grupos:
Aquellas sociedades cuyas economías se incorporaron al progreso y a la vanguardia tecnológica y social con antelación al resto;

Aquellos países, ubicados principalmente en Asia y África, que actualmente están afrontado un desarrollo industrial tardío y están asumiendo la producción de determinados bienes gracias a su dotación de mano de obra más barata;

Un tercer grupo de países, el menor en número, ubicados principalmente en la zona del Golfo Pérsico que disponen de una serie de recursos naturales imprescindibles en la actualidad para la actividad de cualquier economía;

El último grupo, en el que desafortunadamente se ubica España, encontramos países cuyas economías se han fundamentado en los últimos años en un sistema basado excesivamente en sectores relacionados con la construcción y el ocio (actividades que comparten su enfoque hacia la demanda interna y que utilizan procesos creativos de bajo valor añadido). Estos países se han quedado “en tierra de nadie”, no son capaces de competir en costes con los del segundo grupo y a su vez en muchas ocasiones no pueden competir tecnológicamente con los del primero.


Soluciones a medio plazo.
Las zonas con más pujanza actualmente en el mundo son, muy probablemente, las regiones de California, Massachusetts, Florida y Quebec en América del Norte; Flandes, Utrecht, Baviera, Baden-Württemberg, Nordrhein-Westfalen, Upper Austria, Rhône-Alpes y Östergötland en Europa y Victoria en Oceanía.

Estas regiones tienen en común que han logrado llegar a esa posición de liderazgo gracias a que sus gobiernos y sus grupos empresariales afrontaron un proceso de reflexión estratégica junto con sus distintos agentes sociales (las empresas, los trabajadores y los centros educativos y científicos). Otro punto en común es la apuesta clara por emplear una gran dedicación en atraer inversión extranjera, en prolongar la educación obligatoria y fomentar la formación técnico profesional, además de apostar de manera decidida por el dominio del inglés de forma generalizada entre su población.
Por último, todas ellas definieron un abanico reducido de sectores en los que focalizar sus recursos, cinco como máximo  y potenciar las infraestructuras y la investigación. De este modo, algunas son punteras actualmente en biotecnología, otras en aeronáutica y automoción, otras en petroquímica, otras en investigación sanitaria y farmacéutica, otras en logística y distribución.

domingo, 9 de septiembre de 2012

España en democracia, el ayer, el hoy y el ¿mañana? (II)


Rajoy, el presidente vigente

Al igual que su antecesor en la presidencia de su partido, llega a la presidencia del gobierno tras haber sido derrotado en dos elecciones generales, haciendo buena la popular máxima de a la tercera va la vencida.

El Sr. Rajoy, el 21 de diciembre y tras ganar las elecciones generales en la señalada fecha del 20-N (el hecho de que las elecciones se celebrarán en este día efeméride de múltiples circunstancias anacrónicas de la historia de España dio pábulo a distintos chascarrillos, algunos de los cuales pronunciados por ciertos gobernantes locales no fueron excesivamente afortunados) anunció el organigrama ministerial y el correspondiente nombramiento de los 13 ministros del gobierno. Decir que en general, se nombró a unas personas de marcado perfil tecnócrata y con contrastada experiencia en la áreas de la cuales iban a ser responsables. Soraya Sáez de Santamaría, Cristóbal Montoro, Alberto Ruiz Gallardón y Luis De Guindos fueron señalados por los analistas especializados como los ministros con mayor ascendencia sobre las decisiones a tomar por el presidente.

La investidura ministerial no estuvo exenta de polémica. Especialmente controvertido resultó, según diversos medios, el nombramiento de Luis De Guindos como Ministro de Economía y Competitividad. Licenciado en Ciencias Económicas con un gran número de matriculas de honor en la prestigioso y elitista CUNEF (Centro por cuyas aulas también han pasado entre otros Luis Alfonso de Borbón, Alejandro Agag, José María y Alonso Aznar Botella) obtuvo el acceso por oposición al cuerpo de Técnico Comercial Economista del Estado (TCCE) a la temprana edad de 25 años. Fue Director de la filial del banco de inversión estadounidense Lehman Brothers en España y Portugal, donde trabajó hasta la quiebra y bancarrota de éste en 2008. En 2010 fue coordinador del libro promovido por la fundación FAES que puede ser considerado como la base ideológica de la política económica del PP y que se mueve entre dos ejes fundamentales: contención drástica del gasto en las administraciones públicas y reformas en ámbitos como el laboral y el sector financiero. Anteriormente había ocupado la Secretaría de Estado de Economía desde 2002 hasta 2004. En ésta etapa declaró en ABC: “[En España] no hay burbuja inmobiliaria, sino una evolución de precios al alza que se van a ir moderando con más viviendas en alquiler y más transparencias en los procedimientos de urbanismo”. Ni con el PP ni con el Psoe en el gobierno se han tomado las medidas necesarias para que se fomentará el alquiler y disminuyera la especulación urbanística.

Seguidamente, en 2012 el propio presidente Rajoy anuncia que cada viernes se realizarán reformas y se tomarán medidas, que aunque durante su campaña electoral dijo que no tomaría ni efectuaría, se siente legitimado para tomar en base a la mayoría absoluta obtenía en la jornada electoral del 20 N. En democracia, por muy absoluta que se la mayoría, los gobiernos jamás son el Estado, son simplemente lo que lo tiene a préstamo (no en propiedad) y lo representan durante un periodo. El hecho de no sólo incumplir las promesas electorales, sino además reconocerlo, suponen una deslegitimación de los resultados electorales. Las consecuencias de este proceder por parte del actual presidente y su gobierno ya se han dejado notar en las elecciones autonómicas a la Junta de Andalucía, que el PP daba por ganadas y que al final ha perdido. (Sirva de ejemplo más flagrante del calado de este incumplimiento electoral, la últimamente muy mencionada “amnistía fiscal”. Si esta era una medida indecente cuando fue sugerida por el PSOE estando en el gobierno. El colmo fue que el PP cargará con razón contra ella desde la oposición, y después pretendiera implantarla de forma más vehemente al llegar al poder).

Por último, desde el pasado 1 de septiembre para la inmensa mayoría de bienes y servicios, el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) ha aumentado tres puntos porcentuales. Esta medida, desde mi modesto parecer, al igual que ha ocurrido en Portugal, fomentará el desarrollo de una economía en B o paralela y reducirá el consumo. Creo que se debería haber bajado el IVA  en lugar de subirlo para reactivar el consumo. Asimismo se debería incrementar el impuesto sobre el patrimonio, aumentar la escala progresiva del IRPF y subir los precios de aquellos bienes y servicios que actualmente puedan ser considerados de lujo. El motivo por el que opino que estas medidas son las apropiadas lo voy a explicar con una sencilla metáfora (Al estilo de mi admirado Gareth Morgan). La economía de un país es como una organismo vivo, si cuando está débil y en estado delicado de salud no se le da de comer (se incentiva el consumo) no se le aplica una dieta adecuada, deporte y actividad física equilibrada, revisiones periódicas (se aumenta la inversión pública en partidas como la educación y la investigación que a medio plazo mejoren la competitividad del país) al mismo tiempo que de forma suave y constante, puesto que de un día para otro puede resultar contraproducente, no se le quitan malos hábitos como fumar, exceso de ingesta de grasas….(moderación del gasto público reduciendo la burocratización de los organismo públicos, mejorando la eficiencia de los servicios públicos..) y no se le trata psicológicamente su estado de ánimo, se le anima a mejorar su vida social..(dinamización y mejora de la eficiencia del sector exterior a través de medidas que favorezcan la internacionalización de nuestras empresas) ese organismo difícilmente será capaz de superar esa delicada situación.

¿El mañana?..Continuará    (III)

martes, 28 de agosto de 2012

España en democracia, el ayer, el hoy y el ¿mañana? (I)


Resulta difícil de comprender y entender de forma completa la actual situación de nuestro país, y por ende, de nuestra sociedad sin parase a pensar lo que ha sido el devenir de España durante el siglo XX. El conocimiento del mismo en sus múltiples versiones, las cuales difieren enormemente (existen hoy en día todavía ciudadanos e incluso historiadores que siguen considerando la dictadura como una etapa clave y positiva de nuestra historia), lo doy por supuesto en ustedes. Es por este motivo que mi relato/crónica de los hechos partirán de finales de los 70 y analizarán a grandes rasgos, para no cansarles, las principales decisiones de nuestros gobernantes hasta la fecha.

La Transición: Ejemplo de transformación democrática pacífica

Tras la muerte del caudillo, en España se inicia el periodo denominado “La Transición”, si bien este periodo no fue modélico y ni tan siquiera se rozó la perfección, como desde algunos foros se ha intentado hacer creer, tampoco fue una época dechada de errores. La valoración global fue positiva. La buena voluntad por parte de los tecnócratas del régimen, de los opositores al mismo (la mayoría de ellos de regreso de una clandestinidad forzada), de la jerarquía eclesiástica (el Cardenal Tarancón fundamentalmente) y del pueblo español en su conjunto posibilitó el desembarco pacífico de nuestra sociedad en un sistema democrático moderno. Destacar el papel fundamental desarrollado por Juan Carlos I, al que algunos con tremenda osadía y de forma errónea le vaticinaron que pasaría a la historia con el sobrenombre de “El Breve”. El Rey actuó como pacificador, aglutinador y catalizador de todos los participantes del proceso. Su actuación estuvo determinada por la búsqueda el mejor resultado posible para  España y su persona, no necesariamente en este orden, puesto que buscaba legitimar ante el pueblo su ilegítimo nombramiento por parte del Caudillo. Claves fueron también las figuras de Adolfo Suárez, como primer presidente ratificado en unas elecciones democráticas y sobre todo del General Gutiérrez Mellado cuyo desempeño freno en seco casi la totalidad de ideas golpistas que pasaban por las cabezas pensantes en la gran mayoría de los acuartelamientos patrios.

La Transición, según la inmensa mayoría de historiadores, desde perspectiva política no estrictamente institucional, concluye en octubre de 1982 con la victoria electoral del Partido Socialista Obrero Español que supuso un indudable y significativo cambio político y la consumación de la alternancia en el poder.

España pasó a estar gobernada por primera y única vez en su larga historia por un Presidente y un Vicepresidente cuyos orígenes familiares eran totalmente populares y carecían de pedigrí nobiliario, eclesiástico, militar o económico, condición al parecer indispensable en el resto de gobernantes que han ejercido el poder en nuestro país, incluido el actual.


El PSOE en el poder: El estadista González

Cierto es como se ha dicho que cuando el primer equipo de gobierno del PSOE alcanzó el poder, la situación del país era tan caótica que resultaba muy complicado empeorarla. No obstante, este es un argumento de doble filo puesto que es más fácil fabricar un buen cesto a partir de buenos mimbres que partiendo de cuatro rastrojos.

Durante las presidencias de Felipe González el país experimentó un gran cambio tanto social como económico. En el ámbito social se realizaron importantes progresos, sobre todo en lo referente a la Seguridad Social (pensiones y sanidad) y a la multiplicación de las oportunidades educativas. A partir de 1983 se llevó a cabo un programa de reconversión industrial y una serie de reformas estructurales del mercado laboral que, si bien eran necesarias, provocaron una elevada conflictividad social. El control de la inflación fue uno de los objetivos prioritarios de la política económica de los primeros gobiernos socialistas.

González se decantó por una política de reducción del déficit público, bajada de los tipos de interés y flexibilización del mercado laboral, que perseguía atraer inversiones y crear empleo. Si bien esta política le granjeó la confianza del capital y la patronal, en muchos casos le supuso duros enfrentamientos con las fuerzas sindicales. Pese a todo, la segunda mitad de la década de 1980 supuso un crecimiento sin precedentes de la economía española, lo que no evitó que la distancia entre González y los líderes sindicales siguiera creciendo. Finalmente, el 14 de diciembre de 1988 los sindicatos protagonizaron una exitosa huelga general que paralizó el país en protesta por la política de empleo. (No obstante, paradójicamente para algunos ciudadanos, la gente y los sindicatos sólo salen a la calle cuando gobierna otro partido).

En política exterior, los gobiernos de González impulsaron la apertura al exterior iniciada con la democracia. El cénit de ésta llegó el 1 de enero de 1986, fecha en la que se hizo efectiva la adhesión a la Comunidad Económica Europea. Ese mismo año, en marzo, se produjo el referéndum sobre la permanencia de España a la OTAN, uno de los momentos más conflictivos de la legislatura, ya que si desde la oposición González había abogado por la no incorporación, desde el Gobierno solicitó a los españoles que votaran a favor de la permanencia de España en la organización atlántica.

La reforma del Ejército, iniciada en tiempos de Adolfo Suárez, fue uno de los aspectos más importantes de los primeros años de Felipe González como presidente. Se trataba de alejar al ejército de la vida política para evitar asonadas como la de 1981 y desterrar la tradición intervencionista de las Fuerzas Armadas. El ejército participó en esta etapa por vez primera en operaciones de carácter humanitario y pacificador (Namibia, Centroamérica, Kurdistán, Bosnia-Herzegovina), lo que supuso un cambio de su tradicional papel. Sólo en 1990 el ejército español tomó parte en un conflicto armado, la I Guerra de Irak, donde acudió por mandato internacional.

A partir de 1990, la desafortunada introducción de la reforma educativa LOGSE que suponía la implantación de un sistema educativo que ya había fracasado y en consecuencia había sido desestimado por varios países de nuestro entorno europeo unida a la liberalización no gradual de los contenidos televisivos marcaron el inicio de una etapa de desgaste y agotamiento del PSOE en el poder, al tiempo que abrieron una herida en el capital humano y cultural de este país que aún no ha dejado de supurar. 

No obstante, con un equipo de gobierno inestable, contra todo pronóstico y muy posiblemente gracias a una oposición incapaz, el PSOE ganó las elecciones de 1993 y continuo en su particular deriva que acrecentada por la crisis internacional llevó al país a una máxima tasa de desempleo, según el INE, del 24,5% en el primer trimestre de 1994. Esta cifra se alcanzó debido a la aplicación de una política económica errónea desde 1990 a 1993 (Incremento del Gasto y la Inversión Públicos, en una etapa de expansión de la demanda privada. Consecuente recalentamiento de la economía, Inflación. Se contrarresto con una subida de los tipos de interés que provocó una excesiva apreciación real del tipo de cambio (fortaleza de la peseta), lo que empeoró la posición competitiva de los bienes y servicios españoles en el mercado mundial, provocando persistentes déficit de la cuenta corriente). Las desastrosas consecuencias de esta política económica se pusieron de manifiesto en 1993 y 1994. (Los elevados tipos de interés (también necesarios para financiar el déficit público) y el descenso de las exportaciones (provocado por la apreciación de la peseta) hicieron que los márgenes empresariales se comprimieran, lo que redujo la inversión (caída de la formación bruta de capital entre 1993 y 1994 del 7,5%) y aumentó el paro). El paro y el impago de los créditos tienen una correlación muy estrecha, por eso en febrero de 1994 se alcanzó una tasa de morosidad del 8,7 %.

La etapa de Aznar

Cuando en 1996 José María Aznar llegó a la Moncloa, encontró un país con una tasa de paro del 22,1% pero que llevaba dos ejercicios consecutivos (1994 – 1995) con un crecimiento del PIB del 2,5% que había posibilitado una reducción del desempleo en poco más de dos puntos porcentuales.

De su primera etapa como gobernante se le reconocen los éxitos en materia policial contra el terrorismo vasco, una política económica que permitió la consolidación del control del déficit público dentro de los límites establecidos por la UE y la generación de un crecimiento económico estable. Estos logros podrían haber sido mayores si hubiera sido capaz de llevar a cabo de forma consensuada una necesaria reforma educativa, (La LOGSE empezaba a dar claros síntomas de que fracasaría en España al igual que lo había hecho anteriormente en los países de la UE), de contener el desorbitado crecimiento del precio de la vivienda y de limitar las privatizaciones de algunos servicios públicos. (Estas privatizaciones no garantizaron racionalización alguna, sino que más bien posibilitaron el acceso de determinados intereses privados a la “res” pública). No obstante, logró con estas medidas que los indicadores macroeconómicos del país cumplieran los criterios de convergencia establecidos en el Tratado de Lisboa para integrarlo en la Zona Euro.                

En su segunda etapa, tras alcanzar la mayoría absoluta en marzo del año 2000, continuó aplicando una política económica pro cíclica, cayendo en el mismo error que había cometido el PSOE en sus últimos años con Carlos Solchaga como máximo responsable de la parcela económica, aunque con un calado en la equivocación sustancialmente menor. Este error sería repetido por nuestro gobierno con José Luis Rodríguez Zapatero al frente del mismo.

En esta etapa destacó de sobremanera sus decisiones en materia de política exterior. Su antecesor, Felipe González, había cultivado un perfil carismático y atractivo en la arena política internacional, proyectando en América Latina una transición ejemplar a la democracia con reformas y proyectos que le habían dado un empuje a la modernización de la vieja España. Los líderes iberoamericanos empezaban a observar en nuestro país un despegue que tenía su plasmación en el inicio de las importantes inversiones llevadas a cabo por las principales empresas españolas en su continente. Mientras en Europa, González se ganó al sector más conservador (especialmente Alemania) beneficiando a España gracias a su integración en estructuras que le habían sido vetadas durante la etapa franquista.

Esencialmente, González no cambió nada de la política exterior de etapas anteriores puesto que ésta, como "asunto de Estado", había girado tradicionalmente en torno a tres ejes: Europa, América Latina y Norte África (Países Árabes). Incomprensiblemente, Aznar dio un giro de 180 grados, alejándose de sus socios europeos, apoyando a Bush en una guerra que enfrentó a España con el mundo islámico y enfrío nuestras relaciones con los países árabes. Asimismo, se congelaron las relaciones con los países de América Latina, pese al incremento de los vínculos comunes (inversiones, inmigración, intercambios...) y se desvío la atención hacia socios como el Reino Unido o Italia.

Zapatero en la Moncloa

Si en 1996 era difícil hablar de victoria de Aznar, ya que lo que aconteció fue más bien una derrota socialista. (Apenas 300.000 votos de diferencia), en 2004 resultaba poco creíble calificar lo acontecido de triunfo socialista. El PP perdió las elecciones por la nefasta gestión que realizó de los terribles atentados del 11 - M ya que los pronósticos, pese a la polémica participación en la guerra de Irak y las nefastas gestiones de los accidentes del Prestige y del Yak 42, auguraban una victoria por mayoría absoluta del PP.

En la primera legislatura, la aparente fortaleza económica heredada de la etapa anterior, le permitió llevar a cabo acciones con un carácter más social. Esa decisión fue cuanto menos controvertida, ya que el llamado “Milagro Económico Español” acontecido entre 1996 y 2004 estaba fundamentado en la creación de puestos de trabajo de bajo valor añadido en sectores muy sensibles a las fluctuaciones económicas como el de la construcción o el del turismo. Si bien se impulsó el sector de las energías renovables, este impulso no se realizó de forma correcta ya que estuvo sustentado más en subvenciones públicas que en la creación de un verdadero marco competitivo que permitiera un desarrollo más acelerado e innovador de este tipo de tecnologías. No obstante, en materia social se aprobó la Ley del Matrimonio Homosexual (Algo que desgraciadamente creó que tan sólo ha ayudado mínimamente a desestigmatizar a este colectivo, lo que no ha compensado para nada la enorme polémica social que desató en su día), se aprobó la Ley de Dependencia y sobretodo se redujo el nivel de crispación con los distintos bloques políticos nacionalistas lo que resultó fundamental para el cese definitivo de la violencia terrorista en el País Vasco. 

Tras vencer en las elecciones de 2008, su segunda etapa se caracterizó principalmente por el estallido de la crisis mundial y por su especial incidencia en la economía española, en gran parte influenciada por la burbuja inmobiliaria. De forma errónea, calificó la crisis como “desaceleración económica” de trance financiero y transmitió su intención de afrontar la recuperación sin abandonar su política social.

El estandarte de su política anti crisis fue el Plan E, aprobado en enero de 2009. Con un carácter keynesiano, esta medida pretendía disminuir los efectos del creciente desempleo mediante la inversión en obra pública. Sin embargo, esta medida fue muy poco eficiente y no pudo impedir que el paro superase el 20%, doblando la tasa media de la Unión Europea. En los últimos meses de su mandato el Presidente se mostró abatido y superado por la situación, su gobierno tomó medidas de corte neoliberal obviando y contradiciendo los principios elementales de la política económica socialdemócrata, cuando no implantó medidas cuasi surrealistas como el pretendido ahorro energético mediante la limitación de la velocidad máxima de circulación de los vehículos.

En las elecciones generales del 20 de noviembre de 2011, el PP liderado por Mariano Rajoy alcanzó la mayoría absoluta, poniendo fin a la segunda etapa del PSOE al frente del gobierno español desde el restablecimiento de la democracia en 1975.










viernes, 17 de agosto de 2012

¿Por qué en castellano?


En este bitácora, que pretendo que sea no sólo mío sino vuestro y que nace con el respeto a la pluralidad cultural por bandera, la mayoría de mis entradas/publicaciones las presentaré en lengua castellana. Espero que esto no disguste ni soliviante a nadie de forma ostensible.

Esta decisión ha sido pensada y meditada por mi persona puesto que se trata de una lengua en la que no fui educado. Por tanto, no es mi lengua materna aunque si fui instruido en ella desde mi más tierna infancia. La decisión viene motivada por el hecho de que si el objetivo del blog es fomentar el debate con la finalidad de encontrar puntos de tangencia común, el dominio de la lengua castellana es un punto claramente coincidente entre los seguidores y colaboradores potenciales del mismo.

No obstante, adelanto que alguna de las publicaciones será presentada en lengua inglesa y otras en lengua andorrana, balear, catalana y/o valenciana (mi lengua materna) a fin de fomentar la difusión, el entendimiento y el aprendizaje de estas lenguas entre vosotros.

Por último, aprovecho para animaros a participar en vuestros comentarios y críticas en la lengua en la que os sintáis más cómodos u os parezca más adecuada. Asimismo, os adelanto que el próximo 1 de septiembre publicaré los dos primeros epígrafes del blog que llevarán por título: “España en democracia, el ayer, el hoy y el ¿mañana?” y “Algemesí: un poble i dues Muixerangues”.