domingo, 28 de octubre de 2012

De Suresnes a la Moncloa


En esta señalada efemérides, no en vano se cumplen ya 30 años, he creído oportuno dedicar una entrada en este nuestro blog a poner en negro sobre blanco aquel momento histórico.

La transcendencia de aquel momento que ya la refleje en la tercera entrada de este blog se debe a que, según la inmensa mayoría de historiadores desde una perspectiva política no estrictamente institucional, la transición  concluye en aquella jornada electoral del jueves 28 de octubre de 1982 con la victoria (la más holgada de nuestra democracia, 202 escaños) del Partido Socialista Obrero Español que supuso un indudable y significativo cambio político y la consumación de la alternancia en el poder.

Suresnes, un inicio inesperado

El trayecto se había iniciado aquel 13 de octubre de 1974. Ese día en un pequeño municipio pegado a París que responde al nombre de Suresnes, se clausuraba el XIII Congreso del PSOE. En aquel momento el partido de Pablo Iglesias contaba con poco más de 2.500 militantes, acaba de salir de una grave y dolorosa escisión y tenía sólo un relativo respaldo de la Internacional Socialista. Además, los dirigentes surgidos de aquel congreso clandestino eran prácticamente desconocidos en los medios de la oposición antifranquista de Madrid, donde la Junta Democrática mantenía una hegemonía indiscutible e indiscutida.  

Por tanto, resultaba verdaderamente difícil sospechar que precisamente, en aquel acto celebrado en el teatro municipal Jean Vilar de Suresnes, se iniciaba la carrera que iba a llevar al PSOE a dirigir España desde el Palacio de la Moncloa en el breve espacio temporal de ocho años.

Octubre del 82, el momento había llegado

La caravana socialista, formada por dos autobuses alquilados que habían sido utilizados por las selecciones de Perú y Austria en el reciente mundial de fútbol (la imagen del torneo era la del bullicioso presidente Sandro Pertini celebrando el triunfo de la escuadra italiana de  una forma tan espontánea  que logró ganarse la admiración y el afecto de los aficionados), se puso en marcha el 1 de octubre. Con el consentimiento de Felipe González y la aprobación de Alfonso Guerra, se diseñaron las rutas a seguir por el mapa de España para cumplir con los 49 mítines programados. 

Especialmente emotivos resultaron los mítines de Madrid y Sevilla. En el primero, González apeló al principio de igualdad de oportunidades. “Quiero que sepáis, los que vivís aquí en Madrid, que un niño que nace en cualquier zona rural tiene veintitrés veces menos oportunidades de llegar a ser universitario que cuando nace en el seno de una familia acomodada en Madrid”,  con estas palabras se dirigió a un auditorio de medio millón de personas que gritaban y aplaudían como si se les estuviese invitando a inaugurar de nuevo la historia. En el segundo mitin, el de Sevilla con el que se cerró la campaña,  a Felipe lo esperaba Alfonso Guerra que le precedió en el uso de la palabra. La alocución de ambos resulto verdaderamente emotiva. Felipe subrayó las palabras de Alfonso a quien calificó como su amigo de siempre.

La escalada había sido dura, pero no muy larga. En apenas poco más de ocho años iban a pasar de la clandestinidad al poder.

El día 27, en la jornada de reflexión el Rey convocó a Leopoldo Calvo Sotelo, presidente en funciones, Felipe González, Manuel Fraga, Laudelino Lavilla, Adolfo Suarez, Santiago Carrillo y Miguel Roca a una reunión en el Palacio de la Zarzuela. Juan Carlos I quería ejercer en aquellos momentos importantes el papel crucial de moderador y árbitro que le daba la Constitución.  Eran tiempos difíciles, los servicios secretos habían acabado de abortar un golpe de Estado programado para ese día por la ultraderecha. El miedo y la esperanza parecían hermanos siameses, aunque dominaba la esperanza porque se escondía el miedo.

Al día siguiente, a las 20.50 de la tarde Alfonso Guerra telefoneó desde el cuartel general del PSOE instalado en la calle Bravo Murillo al chalet a las afueras de Madrid en el que se encontraban Felipe y el resto de sus principales colaboradores. Julio Feo descolgó el teléfono y fue cuando Guerra pronunció la frase: “Pásame con el Presidente”. Guerra le dijo “Presidente, hemos obtenido 202 diputados”. Al oírlo Felipe ni se inmutó, no movió un solo músculo ni cambio su tono de voz. A su alrededor los esforzados colaboradores de la ruta de los veinte mil kilómetros se felicitaban y abrazaban. Felipe no quiso descorche de cava ni gran celebración. Había transitado del sentido de la responsabilidad al mismo sentido de la responsabilidad.

Aquella noche, todos se fueron a dormir pensando en las enormes tareas que les aguardaban. No en vano, Ortega y Gasset al analizar los males de la sociedad española en 1920 profetizaba que “si España quiere resucitar es preciso que se apodere de ella un apetito de todas las perfecciones”.

 

viernes, 12 de octubre de 2012

Hispanidad, Identidad y Nacionalismo


Introducción
Antes de abordar el asunto que nos ocupa, permitirme mis estimados lectores que les pida disculpas doblemente. Primero, por estas semanas en las que no he publicado nada  y segundo, por saltarme el orden que les dije. (Sigo trabajando en los artículos “Algemesí, un poble i dues muixeranges”, “The best eleven footballers I’ve ever watched” y “Las religiones, los mitos y sus consecuencias en las tribus y sociedades”).

No obstante hoy, en vista de los últimos acontecimientos acaecidos y de lo señalado de la fecha he decido abordar la cuestión que refleja el título de este epígrafe.

Sobre la hispanidad, la identidad y el nacionalismo.

La R.A.E define Hispanidad como “Carácter genérico de todos los pueblos de lengua y cultura hispánica. Conjunto y comunidad de los pueblos hispánicos”. Por tanto, este concepto o idea se asocia a la llegada de los primeros españoles a América. Este hecho se produjo el 12 de octubre del año cristiano de 1492.

Actualmente, el término Hispanidad refiere a aquellos países cuyas culturas (lenguas, tradiciones, costumbres y usos sociales) están entroncadas directamente con la cultura que ha evolucionado en la Península Ibérica desde la etapa pre – Románica. De hecho, algunos autores consideran a mi parecer acertadamente la inclusión de los países lusófonos en el término Hispanidad ya que Lusitania formaba parte de la vieja Hispania.

Así pues, estamos por tanto ante un concepto supranacional que une distintas culturas que están claramente enraizadas en un origen común, a  tenor de los elementos comunes que componen éstas.

Por otro lado, la propia RAE nos define Identidad  como “conjunto de rasgos propios de un individuo o de una colectividad que los caracterizan frente a los demás”. Es decir, el agregado o la amalgama de valores, tradiciones, creencias, símbolos, orgullos y pautas de comportamiento que funcionan como elementos de cohesión dentro de un grupo social que posibilitan a los individuos que lo integran, el fundamentar su sentimiento de pertenencia del que hacen parte a la diversidad al interior de las mismas en respuesta a los intereses, códigos, normas y rituales que comparten dichos grupos dentro de la cultura dominante. Según Bergen y Luckman es “un fenónemo que surge de la dialéctica entre el individuo y la sociedad”.

Respecto al Nacionalismo, este es definido por la R.A.E como “el apego de los naturales de una nación a ella y a cuanto le pertenece. La Ideología que atribuye entidad propia y diferenciada a un territorio y a sus ciudadanos, y en la que se fundan aspiraciones políticas muy diversas. Aspiración o tendencia de un pueblo o raza a tener una cierta independencia en sus órganos rectores.

En base a estas tres definiciones totalmente objetivas y asépticas, opino (igual me equivoco) que queda bastante claro cuál de los tres conceptos presenta un menor grado de inclusión y es por tanto, más excluyente. Asimismo también se manifiesta claramente el distinto grado en que los valores de solidaridad y empatía están intrínsecamente presentes en cada uno de los tres conceptos.

Para finalizar añadiré que noticias como la que publicaba El País el otro dia “Escocia votará en 2014 sobre su independencia” me resultan un poco preocupantes. Doy por válido, lícito y perfectamente  correcto que, como afirman mucha gente (amigos míos algunos de ellos), en democracia todo pueblo tiene derecho a decidir lo que quiere ser, pero de prosperar la iniciativa nacionalista e independentista escocesa puede convertirse en un peligroso antecedente que genere el auge de una corriente independentista en varias zonas de nuestro continente. Esto derivaría en una etapa involucionista en Europa y un retorno a la "geografía medieval" con multitud de naciones - estado / feudos y potenciales conflictos cainitas entre ellos. Con esto, como ya sucediera en la Edad Media se incrementaría enormemente la posibilidad de que la civilización europea se sumergiera en una etapa de oscurantismo mientras que otras civilizaciones coparían de nuevo la hegemonía global.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

España en democracia, el ayer, el hoy y el ¿mañana? (IV)


¿Dónde podemos llevar a la actual España?

Con la finalidad de justificar nuestros planteamientos y hacerlos más comprensibles vamos a utilizar la metáfora futbolística. (El fútbol tiene una triple vertiente de juego deporte, entretenimiento – espectáculo y modelo de vida social. Esto se desprende claramente de obras como Cuentos de Fútbol).

Como por todos es sabido, hace unos ocho años nuestra selección era mediocre como hoy es nuestra circunstancia socioeconómica. En aquel momento, el nuevo seleccionador propuso lo que él denominó “una gran sentada”. Sin saberlo, lo que Luis proponía no era sino el acometimiento de un proceso de reflexión estratégica en el que participarán todos los agentes (jugadores, dirigentes, prensa, entrenadores) del fútbol patrio con la finalidad de apostar y definir un modelo claro para competir.

Dada la situación actual eso es lo que necesariamente precisa no sólo nuestro país sino también, e incluso en mayor medida, nuestro sistema democrático.

En primer lugar es necesario arrancar de raíz lo que César Molinas (Publicará en 2013 el libro ¿Qué hacer con España?, (artículo resumen publicado en prensa)) denomina “élite extractiva”. En eso se ha convertido la clase política española. En las últimas décadas la clase política patria “ha desarrollado un sistema de captura de rentas, que se sitúa por encima del interés general de la nación (…) ellos son los principales responsables de la burbuja inmobiliaria, del colapso de las Cajas de Ahorro, de la burbuja de las energías renovables y de la burbuja de las infraestructuras innecesarias. Todos estos procesos han llevado a España a los rescates europeos, resistidos de forma numantina por nuestra clase política porque obligan a hacer reformas que erosionan su interés particular. Una reforma legal que implantase un sistema electoral mayoritario provocaría que los cargos electos fuesen responsables ante sus votantes en vez de serlo únicamente ante la cúpula de su partido. Esto daría un vuelco muy positivo a la democracia española y facilitaría el proceso de reforma estructural."


Borrell, el candidato que no pudo ser

Hijo de un panadero, nacido en la Puebla de Segur (Lérida). Ingeniero Aeronáutico por la Universidad Politécnica de Madrid, Doctor en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid y Catedrático en excedencia de Matemáticas Empresariales por la misma universidad. Trabajo además durante siete años en una importante empresa del sector petroquímico español. Asimismo, Borrell es capaz de comunicarse con fluidez en cuatro lenguas: catalán, castellano, inglés y francés.

Tras una rebelión de la bases del PSOE en 1999 fue elegido candidato oficial a las elecciones de 2000. Borrell cuando se expresaba a cerca de la teoría política, emitía un sistema de señales que se resumía en cuatro puntos clave: izquierdismo, experiencia en el gobierno, rigor intelectual e independencia con respecto al aparato de partido. Estos cuatro aspectos que eran los que cautivaron a las bases socialdemócratas, también eran los que  hacían difícil su supervivencia como candidato. No en vano, el socialismo democrático o socialdemocracia atravesaba entonces en la esfera mundial una de sus peores crisis de identidad. De prosperar los criterios de Blair y Giddens, el profeta de la tercera vía, corría el peligro de incluso dejar de llamarse socialdemocracia. 

Además, digámoslo claro, Borrell no respondía ni representaba ningún prototipo asumido por el ciudadano común dentro del catálogo de la fauna política patria: ni era el ogro comelotodo a lo Fraga, ni el vendedor de burros tuertos a lo Felipe, ni el viejo zorro a lo Carrillo, ni el mensajero sacrificado y providencial a lo Suárez, ni el ayatolá mesaico del futuro a lo Anguita. También se alejaba de la rigidez y el aspecto de un inspector de Hacienda o de un novio lento que transmitía Aznar. No tiene el aspecto de empollón sabelotodo y pedante que transmite Rajoy, ni tampoco la apariencia bobalicona y un tanto blanda de Zapatero. Por último, en caso de haber sido candidato y posteriormente presidente no hubiera necesitado intérprete alguno en sus encuentros con otros mandatarios, condición según parece necesaria en nuestro país para llegar a la presidencia del Gobierno.

Finalmente, los medios afines al PP ante la amenaza clara que suponía y las fuerzas oficialistas del propio PSOE (representadas fundamentalmente por Almunia, González y Solana) se ocuparon de descabalgarlo de la candidatura a la presidencia del país.

Bueno, ¿y el futuro?

Según Víctor Hugo “el futuro tiene muchos nombres, Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes, es la oportunidad”.

España, a pesar de la situación, sigue siendo un país muy rico culturalmente. Pese al considerable deterioro del capital humano acaecido tras y debido fundamentalmente a la implantación de la Logse y a la proliferación del circo televisivo que ha derivado en que muchos adolescentes respondan que de mayor simplemente quieren ser famoso, estamos en disposición de la dotación de capital humano más competitiva y preparada académicamente de la historia de nuestro país.

Volviendo a la comparación futbolística, al igual que hace diez años muchas de nuestras promesas salieron fuera a otras ligas porque no tenían sitio en equipos patrios o no se sentían lo bastante valorados, nuestra gente debe de salir fuera siempre por supuesto con miras e ilusión de alcanzar el éxito y regresar cual Fábregas, Piqué o Alonso a puestos relevantes en organismos y organizaciones relevantes.

Asimismo, el sistema electoral debe ser reformado y los distintos agentes sociales deben de “parir” una planificación socio económica consensuada para nuestro país. Tanto políticos como sindicatos, empresarios, trabajadores y ciudadanos en general deben ser conscientes de esta necesidad a fin de evitar un fractura social que acabe con la estabilidad residual que aún hoy presenta la sociedad española. Se debe establecer una hoja de ruta o un programa “España 2030”. Dentro de dicho programa, deben establecerse 5 planes trienales (2012–2015, 2015-2018, 2018-2021, 2021-2024,2024-2027 y 2027-2030) a fin de corregir posibles desviaciones sobre esa hoja de ruta marcada.

Nuestros mandatarios deben definir cuatro o cinco sectores estratégicos (por ejemplo, Turismo, Logística, Industria Náutica y de Automoción, Industria Agroalimentaria, Sector de la Energías Renovables), crear las condiciones legales idóneas para un desarrollo competitivo de los mismos (no basado en subvenciones y prebendas) y apostar por una formación de su capital humano enfocada a dichos sectores. Por supuesto, se debe de seguir incentivando la I+D +i, y sobretodo el aprendizaje del inglés. (Ya hace años se debió de hacer una campaña para concienciar a las familias de la importancia del dominio del inglés. Se debió establecer un número de horas obligatorias en las que las cadenas televisivas debían emitir únicamente programación en inglés, subtitulada en inglés y(o en español. Además se debió de limitar el número de películas dobladas al castellano)

Para finalizar, porque creo que aún no lo he mencionado, se debe de eliminar las duplicidades del sector público y establecer un sistema de remuneración mixto (fijo + incentivos por objetivos) para el funcionariado tal y como ocurre en los países escandinavos.

lunes, 10 de septiembre de 2012

España en democracia, el ayer, el hoy y el ¿mañana? (III)


¿El futuro?
Desde la simple perspectiva de un ciudadano que aplica el sentido común, y sin la potestad y la responsabilidad, aunque también sin las remuneraciones y las prebendas que supone ejercer el poder político en España, resulta mucha más fácil proponer recetas para mejorar la situación económica y social de nuestro país. Asimismo, indicar que, al menos esa es mi opinión, resulta mucho más sencillo diseñar y proponer estrategias que implantarlas o ponerlas en práctica a través de la toma de decisiones operativas.

España pienso que carece de una estrategia o gran planificación económica a medio plazo. Me temo que esto viene ocurriendo aproximadamente desde hace unos 20 años. Desde la gran reconversión industrial emprendida y llevada a cabo, con una intensidad que creo que debió ser aún mayor, durante la primera etapa del PSOE en el gobierno. Aquella reconversión resultó fundamental para la modernización del país y el desarrollo de grandes empresas españolas punteras en la escena internacional. (Indra, Typsa, Ineco, Inditex, Panda, CAF, Pyro studios…..).
Esta carencia me resulta muy chocante considerando que España, país que actualmente ocupa el número 23 en el Índice de Desarrollo Humano que elabora Naciones Unidas, la sufre mientras que un país que conozco relativamente bien como Omán, que ocupa el lugar 89 del mencionado índice, no la sufre. Esta circunstancia reviste la actual situación de nuestro país de una gravedad enorme ya que está demostrado empíricamente que ninguna economía consigue triunfar sin una gran planificación.

La realidad económica mundial actualmente se divide en cuatro grupos:
Aquellas sociedades cuyas economías se incorporaron al progreso y a la vanguardia tecnológica y social con antelación al resto;

Aquellos países, ubicados principalmente en Asia y África, que actualmente están afrontado un desarrollo industrial tardío y están asumiendo la producción de determinados bienes gracias a su dotación de mano de obra más barata;

Un tercer grupo de países, el menor en número, ubicados principalmente en la zona del Golfo Pérsico que disponen de una serie de recursos naturales imprescindibles en la actualidad para la actividad de cualquier economía;

El último grupo, en el que desafortunadamente se ubica España, encontramos países cuyas economías se han fundamentado en los últimos años en un sistema basado excesivamente en sectores relacionados con la construcción y el ocio (actividades que comparten su enfoque hacia la demanda interna y que utilizan procesos creativos de bajo valor añadido). Estos países se han quedado “en tierra de nadie”, no son capaces de competir en costes con los del segundo grupo y a su vez en muchas ocasiones no pueden competir tecnológicamente con los del primero.


Soluciones a medio plazo.
Las zonas con más pujanza actualmente en el mundo son, muy probablemente, las regiones de California, Massachusetts, Florida y Quebec en América del Norte; Flandes, Utrecht, Baviera, Baden-Württemberg, Nordrhein-Westfalen, Upper Austria, Rhône-Alpes y Östergötland en Europa y Victoria en Oceanía.

Estas regiones tienen en común que han logrado llegar a esa posición de liderazgo gracias a que sus gobiernos y sus grupos empresariales afrontaron un proceso de reflexión estratégica junto con sus distintos agentes sociales (las empresas, los trabajadores y los centros educativos y científicos). Otro punto en común es la apuesta clara por emplear una gran dedicación en atraer inversión extranjera, en prolongar la educación obligatoria y fomentar la formación técnico profesional, además de apostar de manera decidida por el dominio del inglés de forma generalizada entre su población.
Por último, todas ellas definieron un abanico reducido de sectores en los que focalizar sus recursos, cinco como máximo  y potenciar las infraestructuras y la investigación. De este modo, algunas son punteras actualmente en biotecnología, otras en aeronáutica y automoción, otras en petroquímica, otras en investigación sanitaria y farmacéutica, otras en logística y distribución.

domingo, 9 de septiembre de 2012

España en democracia, el ayer, el hoy y el ¿mañana? (II)


Rajoy, el presidente vigente

Al igual que su antecesor en la presidencia de su partido, llega a la presidencia del gobierno tras haber sido derrotado en dos elecciones generales, haciendo buena la popular máxima de a la tercera va la vencida.

El Sr. Rajoy, el 21 de diciembre y tras ganar las elecciones generales en la señalada fecha del 20-N (el hecho de que las elecciones se celebrarán en este día efeméride de múltiples circunstancias anacrónicas de la historia de España dio pábulo a distintos chascarrillos, algunos de los cuales pronunciados por ciertos gobernantes locales no fueron excesivamente afortunados) anunció el organigrama ministerial y el correspondiente nombramiento de los 13 ministros del gobierno. Decir que en general, se nombró a unas personas de marcado perfil tecnócrata y con contrastada experiencia en la áreas de la cuales iban a ser responsables. Soraya Sáez de Santamaría, Cristóbal Montoro, Alberto Ruiz Gallardón y Luis De Guindos fueron señalados por los analistas especializados como los ministros con mayor ascendencia sobre las decisiones a tomar por el presidente.

La investidura ministerial no estuvo exenta de polémica. Especialmente controvertido resultó, según diversos medios, el nombramiento de Luis De Guindos como Ministro de Economía y Competitividad. Licenciado en Ciencias Económicas con un gran número de matriculas de honor en la prestigioso y elitista CUNEF (Centro por cuyas aulas también han pasado entre otros Luis Alfonso de Borbón, Alejandro Agag, José María y Alonso Aznar Botella) obtuvo el acceso por oposición al cuerpo de Técnico Comercial Economista del Estado (TCCE) a la temprana edad de 25 años. Fue Director de la filial del banco de inversión estadounidense Lehman Brothers en España y Portugal, donde trabajó hasta la quiebra y bancarrota de éste en 2008. En 2010 fue coordinador del libro promovido por la fundación FAES que puede ser considerado como la base ideológica de la política económica del PP y que se mueve entre dos ejes fundamentales: contención drástica del gasto en las administraciones públicas y reformas en ámbitos como el laboral y el sector financiero. Anteriormente había ocupado la Secretaría de Estado de Economía desde 2002 hasta 2004. En ésta etapa declaró en ABC: “[En España] no hay burbuja inmobiliaria, sino una evolución de precios al alza que se van a ir moderando con más viviendas en alquiler y más transparencias en los procedimientos de urbanismo”. Ni con el PP ni con el Psoe en el gobierno se han tomado las medidas necesarias para que se fomentará el alquiler y disminuyera la especulación urbanística.

Seguidamente, en 2012 el propio presidente Rajoy anuncia que cada viernes se realizarán reformas y se tomarán medidas, que aunque durante su campaña electoral dijo que no tomaría ni efectuaría, se siente legitimado para tomar en base a la mayoría absoluta obtenía en la jornada electoral del 20 N. En democracia, por muy absoluta que se la mayoría, los gobiernos jamás son el Estado, son simplemente lo que lo tiene a préstamo (no en propiedad) y lo representan durante un periodo. El hecho de no sólo incumplir las promesas electorales, sino además reconocerlo, suponen una deslegitimación de los resultados electorales. Las consecuencias de este proceder por parte del actual presidente y su gobierno ya se han dejado notar en las elecciones autonómicas a la Junta de Andalucía, que el PP daba por ganadas y que al final ha perdido. (Sirva de ejemplo más flagrante del calado de este incumplimiento electoral, la últimamente muy mencionada “amnistía fiscal”. Si esta era una medida indecente cuando fue sugerida por el PSOE estando en el gobierno. El colmo fue que el PP cargará con razón contra ella desde la oposición, y después pretendiera implantarla de forma más vehemente al llegar al poder).

Por último, desde el pasado 1 de septiembre para la inmensa mayoría de bienes y servicios, el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) ha aumentado tres puntos porcentuales. Esta medida, desde mi modesto parecer, al igual que ha ocurrido en Portugal, fomentará el desarrollo de una economía en B o paralela y reducirá el consumo. Creo que se debería haber bajado el IVA  en lugar de subirlo para reactivar el consumo. Asimismo se debería incrementar el impuesto sobre el patrimonio, aumentar la escala progresiva del IRPF y subir los precios de aquellos bienes y servicios que actualmente puedan ser considerados de lujo. El motivo por el que opino que estas medidas son las apropiadas lo voy a explicar con una sencilla metáfora (Al estilo de mi admirado Gareth Morgan). La economía de un país es como una organismo vivo, si cuando está débil y en estado delicado de salud no se le da de comer (se incentiva el consumo) no se le aplica una dieta adecuada, deporte y actividad física equilibrada, revisiones periódicas (se aumenta la inversión pública en partidas como la educación y la investigación que a medio plazo mejoren la competitividad del país) al mismo tiempo que de forma suave y constante, puesto que de un día para otro puede resultar contraproducente, no se le quitan malos hábitos como fumar, exceso de ingesta de grasas….(moderación del gasto público reduciendo la burocratización de los organismo públicos, mejorando la eficiencia de los servicios públicos..) y no se le trata psicológicamente su estado de ánimo, se le anima a mejorar su vida social..(dinamización y mejora de la eficiencia del sector exterior a través de medidas que favorezcan la internacionalización de nuestras empresas) ese organismo difícilmente será capaz de superar esa delicada situación.

¿El mañana?..Continuará    (III)